Mtro. Rafael Casal

Insurgentes Norte # 1894 - 605 Col. Lindavista 
C.p.  07300 Mx. D.F.
Teléfono: 5781 - 0923, 5752 -7563 fax: (015) 781 - 8606
rafaelcasal@holmail.com
 

1969
1989-94 

1992-95 
 

     Nace en la Cd. de México
Lic. en Relaciones Industriales en la 
Universidad Iberoamericana.
Estudios Superiores de Pintura y Dibujo. 
Escuela Nacional de Artes Plásticas  (ENAP).

EXPOSICIONES

2002
Señales de Luz
Museo de Arte
Querétaro
Individual
2001
Arte de México
 Anarte Gallery
 San Antonio, Texas. EUA
Colectiva
2000
Anatomías
 Instituto Cultura¡ Mexicano
 San Antonio, Texas. EUA
Individual
1999
Anatomías de la Identidad
 Museo de la Cd. León. Gto 
 Ventanas al Arte
 Fundación Cultural Dornit
 Cd. de México 
 Galería de Arte Misrachi
 Cd. de México 

Individual

Colectiva
 

Colectiva

1998
The Gallery. Casa de Arte
 Cd. de México 
 25 Años, 25 Artistas
 Tec de Monterrey (ITESM-CCM)
 Cd. de México Colectiva
 Traducciones de lo Infinito
 Museo de la Cd.  Querétaro, Qro. 
 
Colectiva
 

Colectiva

Individual

1997
A Flor de Pie
 Galería Libertad,  Querétaro. Qro. 
 Tec de Monterrey (ITESM-CCM)
 Cd. de México

Individual

Individual

1994
Galería Musée
 Cd. de México 

Colectiva
1993
Universidad Iberoamericana
 Campus Cd. de México 
 
Individual

DISTINCIONES Y OBRAS ESPECIALES

2001
eMotion Pictures. 
 An Exhibition of Orthopaedics in Art.
 Herbst International Exhibition Hall in the 
 San Francisco Presidio.
 Seleccionado para Exposición Colectiva.
 San Francisco, California.  EUA.
2000
3ra Bienal de Pintura. 
 Instituto Nacional de Ciencias Médicas y
 Nutrición Salvador Zubirán. (INCMNSZ).
 Seleccionado.  México D. F.
 El Maíz en el Mundo. 
 Libro conmemorativo de Grupo Minsa.
 Realización de cuarenta Ilustraciones para este libro.
1996
Concurso de Pintura Agustín Rivera.
 Mención. Querétaro, Querétaro.
1993
Diseño para vitral que ornamenta el edificio principal. 
Delegación Ixtacalco.  Cd. de México.
Rafael Casal
La intuición de un nuevo orden de esperanza
Por Yazmín Robledo
 
 
 
Ante la obra de Rafael Casal es difícil conservar la ecuanimidad.  Capa sobre capa, color sobre color, invitan a una inmersión al infinito tridimensional de sus figuras en un plano que nos abre sus puertas para habitarlo, para vivirlo también en el tiempo, en la cuarta dimensión.  Líneas que van de un lado a otro, en un rasgo unas veces violento, otras tantas sutil, y entre ellas surge una figura humana o animal.  Formas que brotan de la espesura de sus colores, pinceles que siguen la orden instintiva de la extraordinaria capacidad imaginativa del pintor.

  Las configuraciones abstractas plasmadas en su obra, son irrumpidas por la maestría adquirida en la representación del cuerpo humano, habilidad olvidada por muchos de los artistas actuales.  Su destreza en la técnica hace que al carboncillo de sus lienzos lo veamos como óleo, y que inesperadamente una llave en la tela nos haga dudar si se trata de un objeto adherido o una imagen de realismo exaltado, a la manera de los flamencos.

En una sociedad en la que se ha perdido la esperanza y las ganas de luchar, en donde la indiferencia comulga con las ideas de la masa citadina, surge la reflexión del artista al plasmar el mito de la tenacidad.  Ícaro es el hombre que, cuando se propone conseguir algo, hace hasta el último intento para lograrlo, aunque la cera se derrita y desprenda sus falsas alas al acercarse al Sol, aunque la vida se le vaya en el intento.

La vida fragmentada, el ataque masivo de los medios de comunicación que nos presentan cortes de la realidad en todo el mundo, ven su reflejo en las obras de Casal cuando decide hacer de un lienzo, un díptico, con violentos trazos negros, de los que pareciera huir una figura humana. Evadirse, escabullirse, perderse en un mundo aparte, en una luminosidad reveladora. 

Con tonos ocres y negros, con sus híbridos de vinílica, óleo y pastel graso, la multiplicidad de lo contemporáneo repercute en el arte de Casal, donde la existencia devastada del hombre es recuperada y puesta en un nuevo orden, un nuevo sentido, pinceladas y color es ahora lo que importa.

De ejes múltiples, la obra de Casal es un intenta recrear el infinito en su multiplicidad de imágenes y de interpretaciones.  Cada eje es una lectura, que puede compenetrarse o no, con los demás.  Cada trozo de lienzo es por sí mismo una expresión, con la fuerza suficiente de ser por sí mismo una obra de arte, un fragmento que, aunque sea separado del todo, no pierde nunca su intención, su significado.

La profundidad que ha logrado el artista no es sólo el resultado del estudio y el trabajo constante, es también producto de una intuición innata, de una capacidad de transfiguración que sólo existe cuando hay genio, cuando hay vehemencia, cuando se vive la vida desde un plano que no tiene nada que ver con la búsqueda de la razón que caracterizó al siglo XX, donde conceptualizar no es el objetivo y el devenir exige su lugar cambiante.  Rafael Casal desde su obra parece recordarnos que la razón no es lo más importante ni el fin último del ser humano.

Al Museo de Arte de Querétaro