MIRAR LEJOS
Discurso de toma de posesión
Ing. Ignacio Loyola Vera
Gobernador Constitucional del Estado de Querétaro
1 de octubre de 1997
"Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la particular del Estado y todas las leyes que de ella emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Gobernador del Estado que el pueblo me ha conferido por el bien y prosperidad de la República y de esta Entidad Federativa".

"Si así no lo hiciere, que el Estado y la Nación me lo demanden".

Honorable Quincuagésima Segunda Legislatura del Estado
Señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia
Señor Licenciado Enrique Burgos García
Amigas y amigos de Querétaro.

La vida se vuelve historia cuando con nuestro esfuerzo continuamos lo que emprendieron antes nuestros padres.

Hoy nos encontramos en el Teatro de la República. Lugar donde cada espacio nos recuerda nuestro pasado y al mismo tiempo nos invita a trabajar por nuestro futuro.

Hubiese querido poder convocar en este recinto a todos los queretanos. Sin embargo, desde aquí invite a cada hombre y a cada mujer de Querétaro a que se sienta presente ya que lo que sucede en este memento es reflejo de la colaboración de todos.

En este lugar, nuestra actual Constitución nació como fruto de la maduración de nuestro pueblo. Y hoy, ochenta años después, gracias a la participación de todas nuestras familias continuamos este camino de maduración a favor de mejores condiciones para nuestro crecimiento, para nuestra libertad y para nuestro desarrollo.

El lugar donde nos hallamos es importante. Pero la fecha que enmarca este momento también tiene un significado particular.

Hoy se cumplen ocho años de que  Manuel de Jesús Clouthier abandonó la lucha en esta tierra.
Pero él regresó a trabajar en espíritu con nosotros los queretanos.

Con su testimonio de líder social nos enseñó que hay que trabajar en favor de un pueblo fatigado por la corrupción y la imposición autoritaria. El nos muestra que podemos crear una nueva manera de hacer política.

Algo ha sucedido en Querétaro, o aún mejor, algo está pasando en Querétaro. Los políticos, los analistas, los miembros de los partidos y en general todos nosotros, buscamos respuestas y lanzamos hipótesis sobre lo que estamos viviendo.

Creo que si bien es útil el interrogarnos profundamente sobre las causas que están originando el que nuestra vida cambie, también es necesario observar con sencillez algo que es evidente y que por ello es fácil de ignorar: lo que está pasando en el Estado de Querétaro consiste en que la vida, la gente, los que hacen la historia de verdad han comenzado a moverse, a inquietarse y a preguntarse si es necesario seguir igual o si es posible algo distinto.

Lo que sucedió el 6 de julio en este Estado no fue fruto de la casualidad. Existe una razón sencilla y a la vez profunda que nos permite entender lo que hacemos aquí todos nosotros. El 6 de julio el pueblo de Querétaro se decidió a caminar por la senda del riesgo democrático, con valor y sin
mirar atrás.

Todos nosotros podemos estar seguros de que hoy en el Estado de Querétaro y sus municipios se ha manifestado la voluntad real del pueblo. Esto es asombrosamente simple pero extraordinariamente rico, ya que la gran mayoría de nosotros nunca antes había tenido la oportunidad de vivir en un Estado donde la democracia y la pluralidad sean tan vigentes como hoy.

Todos nosotros estamos viviendo un proceso histórico. La alternancia en el poder ejecutivo se dio y aunque este no es el único factor sí es uno de los que más claramente anuncian que las cosas no serán igual.

En efecto, con este nuevo escenario los queretanos no sólo intentamos mejorar nuestra situación sino que nos insertamos en la dinámica de la historia patria. Así como en otros mementos los queretanos nos fuimos indiferentes ante la falta de libertad, de justicia y de respeto a nuestra
identidad, hoy tampoco estamos conformes y por ello nos rebelamos.

Nuestra rebelión no es violenta, no usa armas, no agrede a nadie.

Nuestra lucha es para aportarle a México y al mundo una propuesta de respeto, de democracia y de inclusión.

Lo que más deseamos es que nadie se sienta ajeno al cambio y a la unidad.

Hoy nuestro deber mínimo es el de encontrar, por graves que sean las diferencias que nos separan, un campo común de acción y de pensamiento, y el de llegar a él con honestidad, que es siempre virtud esencial y ahora la más necesaria en México.

El futuro de nuestra Nación y de nuestro Estado no radica en que un partido desplace, excluya o aniquile al otro. Eso terminó. Nada cambiará si un nuevo partido arriba al poder y expulsa a todos los demás. Lo realmente nuevo está en aprender a dialogar, a compartir y a convivir con todos.
Esto no significa tolerar los males y errores del pasado. Que quede muy claro que nadie en Querétaro quiere ser cómplice de quienes nos han robado, de quienes han abusado, de quienes se han aprovechado.

Lo que quiero decir es que tenemos que aprender a rechazar lo malo y a aceptar lo bueno. Esto no es fácil pero es lo que vamos a hacer. En este espíritu es que me nace afirmar, que tenemos que reconocer que el Gobernador saliente, Enrique Burgos García, ha trabajado mucho y bien. Estoy seguro que será de esos Gobernadores que después de su mandato podrán salir a caminar con la frente en alto por las calles y caminos de su Estado.
¡Enhorabuena Licenciado Burgos!

Ing. Ignacio Loyola Vera.


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